Expedición al Monte Aconcagua,  Febrero 2,009

La historia de una aventura de montaña, que dejo en los participantes grandes experiencias vividas intensamente en el suelo del siempre imponente centinela de piedra, frío y alto como solo suele ser el Aconcagua.

 Día uno. MENDOZA, la ciudad que esta 700 m.s.n.m. calurosa como su gente; ciudad donde se confunden las nacionalidades alpinistas, buscando equipo, transporte y alimentos para la travesía y conquista del grande.15:30 horas estamos en el bus expreso USPALLATA, cómodo para un viaje de siete horas, saliendo de las calles y avenidas de Mendoza, con rumbo a Puente del Inca, ultima población que alberga a montañistas de todo el mundo en sus diferentes hostales, logramos uno donde fuimos hospedados por ultima vez, para dormir en litera, porque de ahora en adelante será en carpa por los próximos trece días. Justo en la entrada al hostal iniciamos la separación del equipo y guardarlo en bultos de treinta kilos (fueron seis), alquilar tres mulas que trasladan todo el equipo a Plaza de Mulas.

Nosotros nos acomodamos y vivimos una última cena sentados  envueltos en una conversación de montaña.

Día dos. PUENTE DEL INCA. Llegan por nosotros para trasladarnos a Horcones, oficina donde hay que registrarse y dan una bolsa para regresar la basura, acá es el inicio de los cuarenta kilómetros hasta Plaza de Mulas, hoy solo caminaremos entre seis y ocho kilómetros hasta otro campamento; El paso es el típico tradicional de montaña de Guatemala, los paisajes son únicos para donde quiera uno ver, una pequeña laguna y otras lagunetas hacen de nuestro caminar el vaivén de un paso entre piedras y tierra hasta llegar al puente colgante, por el atravesamos el río y continuamos por el lado derecho pegados al filo de la montaña, con el río a nuestra izquierda, no hay cansancio, lo que hay es curiosidad por ver que mas hay delante de estas montañas llenas de roca que son el marco para un grupo de cinco guatemaltecos que se desplazan continuamente hasta llegar a CONFLUENCIA, el primer campamento que se encuentra a 3,390 m.s.n.m .Este campamento es muy importante porque acá es indispensable para pasar la noche, para poder iniciar la  aclimatación. Montamos nuestro campamento que consiste en dos carpas para tres y dos; Hay aproximadamente unas cincuenta carpas, más las de las empresas que prestan servicios. Hacemos una caminata hacia otro campamento que se llama Plaza Francia y por el tiempo solo hacemos un recorrido de cuatro horas de ascenso y una y media de regreso, esto es para aclimatarnos poco a poco, de regreso en el campamento de Confluencia asistimos a la clínica para el chequeo obligatorio de cinco, cuatro bien,  solo Edgar le cambio su estado de animo por la presión  que estaba normal. Nos retiramos a cenar y a descansar para el siguiente día.

Día tres. INICIO  desde Confluencia, ahora serán treinta o treinta y dos kilómetros, la recomendación fue que tomáramos mucho liquido. El paso de ayer fue desapareciendo, caminamos con ritmo y juntos, bajamos hasta el río y un destruido puente nos ayuda para atravesar el río, el ascenso hacia la parte abierta es cansado, pues ahora ya trabajamos sobre los 3000 metros, logramos alcanzar la parte plana y sorteamos los diferentes charcos, pues es un terreno pantanoso que por momentos caminamos a la par del río y en otros nos separamos, hasta llegar a piedra grande, es una piedra perdida en la nada que puede albergar a mas de quince montañistas del viento, pues aquí inicia  PLAYA ANCHA, serán diez kilómetros soportando esa velocidad del viento con arena y frío. Playa Ancha es un terreno plano atrapado por las montañas de cada lado y le llaman ancha porque tiene en algunas partes mas de seiscientos metros de ancho, nunca cruzamos el río pero si nos saca del camino y debemos sortear pasar por la orilla con sumo cuidado para no caer en sus frías aguas, después de dos o tres horas de caminar entramos a otra playa. PLAYA CHICA, esta, su terreno forma un ocho que no deja de ser larga y con el río mas expuesto, el recorrido es mas corto hasta llegar a PIEDRA IBAñEZ, Acá se dobla a la derecha  e  inicia un ascenso , es un sube y baja  para luego tener un ascenso tendido, pasamos frente al antiguo refugio (ya destruido). Edgar empieza a dar manifestaciones de cansancio y camina muy despacio, no sabemos que pasa, posible por no almorzar formalmente pues solo comimos unas semillas y hemos venido tomando muy poca agua; Edgar deja que se adelante Douglas y Saby, cuando llego con el me dice que me adelante, Siomara se queda con el, alcanzo a Douglas le informo que Edgar esta mal y que nos tardaremos mas del tiempo previsto, hacemos un cambio de mochilas por las carpas, Douglas se quedara con el y Siomara que ya esta con el, Saby y yo nos adelantamos, iniciamos el ascenso de la CUESTA BRAVA, no es cosa fácil, no se parece a la Maldita del Acatenango, pero por la altura y el cansancio y el tipo de terreno se siente la inclinación, llegamos a la cima de esta, y vemos que Edgar no adelanta, continua estacionado, nosotros continuamos, bajamos hasta el río y luego iniciamos el ascenso hasta el campamento, es un ascenso interminable ya hay mucho frío y ya rebasamos los cuatro mil metros, constantemente vemos si vienen pero todo es en vano no aparecen. Llegamos a PLAZA DE MULAS, es el campamento más grande que hay en el Aconcagua, hay aproximadamente unas seiscientas carpas, mas las carpas grandes de las empresas que prestan servicios como Mallku, Juan Herrera, Campo Base, Inka, Pared sur, Aconcagua Treck, Etc.  las primeras carpas grandes son la de los guardaparques y la otra una clínica, avisamos en la Oficina de guardaparques informamos sobre el estado de Edgar, nos ofrecen bajar para atenderlo, nosotros continuamos subiendo buscando la carpa grande de Mallku la empresa que nos proporciono las mulas. IGNACIO el encargado de Mallku nos atendió muy bien y nos ofreció un comedor (5 estrellas), nos instalamos y nos devolvimos para tomar te, le platicamos a Nacho. Que estaba sucediendo con Edgar, luego salimos con rumbo a la clínica Edgar ya estaba siendo atendido por los médicos, nos dijeron que lo podíamos atender dándole te y sopa caliente. Lo hicimos pero Edgar se quejaba de dolor en el pecho, estuvo con nosotros mas de una hora no fue posible que se recuperara y debimos regresarlo a la clínica, en ese momento los médicos le pusieron oxigeno y lo mantuvieron en un cuarto con calefacción, lo examinaron y le determinaron edema pulmonar, ya no lo dejaron salir, dijeron que solo esperaban el helicóptero para bajarlo que era lo mas saludable para el, para que se recuperara. Armamos nuestro campamento y a dormir.

Día cuatro. PLAZA DE MULAS, visitamos a Edgar, no se logro recuperar y los médicos dijeron que debía bajar para su recuperación; Hay mal tiempo abajo por esa razón el helicóptero no llega. Nos dedicamos a preparar el equipo de porteo para mañana, pues hoy es día de descanso, almorzamos en el refugio hotel, se le llevo almuerzo a Edgar, pues el helicóptero aun no llega. Acomodamos las cosas en el comedor que nos dieron, pues será nuestro centro de cocina y  de descanso, visitamos nuevamente a Edgar, son las ocho de la noche, hasta esa hora llego el helicóptero, Edgar es trasladado a Horcones, debemos avisar para que lo trasladen en carro a Puente del Inca. Preparamos una cena y mucho te, además del fresco de marcha para mañana.

Día cinco. PLAZA DE MULAS, hoy es día de porteo debemos trasladar toda la alimentación de seis días hasta NIDODE CONDORES, nos levantamos a las ocho para poder salir temprano y con sol y eso es a las once de la mañana. Vemos como los grupos se alejan en dirección de los campamentos superiores, nos incluimos y con un paso mas que lento por la carga y por la altura vamos despacio, casi contando los pasos, bajamos hasta un pequeño afluente que abastece a este campamento atravesamos por unos penitentes de unos dos metros de alto, iniciamos el ascenso en un zigzag abierto y para recorrer unos cien metros debemos tomarnos el tiempo correspondiente, nadie nos apura y tenemos el tiempo suficiente hasta la nueve de la noche con sol para poder regresar, llegamos al área denominada el Semáforo, doblamos a la derecha y tomamos otra vereda que nos conducirá hasta las piedras Conway, llegar hasta acá no es fácil y se camina buscando reducir el tiempo pero la altura y el frió van minando; llevamos puesta la primera y segunda piel, gorra de visera y en cada descanso se siente frió. Las piedras Conway, son dos moles de roca que protegen del viento y prácticamente marca la mitad del camino a Plaza Canadá. Dos descansos son suficientes y continuamos subiendo hasta otra rocas que ya marcan el siguiente campamento, tiene varias entradas una a la derecha que parece ser un acarreadero, una en el centro que es de mucha piedra dura (no suelta) y la normal que bordea estas rocas, luego aparecemos encima y se caminan unos cien metros y estamos en PLAZA CANADA, muy bonito campamento hay pocas carpas unas quince cuento. Douglas y Saby ya están descansados para cuando llego, me comentan que debemos dejar el porteo acá porque el tiempo que hicimos es muy largo, un poco mas de tres horas y media,  dejar el porteo acá implica trabajar mas pasado mañana, bueno todos de acuerdo dejamos  el porteo, descansamos y luego bajamos a Plaza de Mulas llegando a las 17:30 horas. Una buena cena de pastas, mas te y fresco.

Día seis. PLAZA DE MULAS, hoy es día de descanso y preparación del porteo para mañana. Buscamos información del tiempo obtenemos diferentes pronósticos, no sabemos cual tomar y no hay como sacar promedio, todos son diferentes. Anoche hizo bastante viento y arranco algunos arenques de las carpas, la temperatura es variable pero con tendencia a bajar. Continuamos con nuestros preparativos para mañana que será el segundo porteo; hay tiempo y es necesario reparar una de las carpas que se le arruino el zipper del vestíbulo, no hay posibilidad de arreglarlo y debemos sellar ese espacio, con hilo y aguja queda totalmente sellado.

Día siete. PLAZA DE MULAS, nos levantamos a las ocho botamos campamento, desayunamos, se prepara comida de marcha, te y fresco y unas mochilas a mas no poder, salimos a las once con treinta. La idea es portear lo que llevamos, montar campamento en Plaza Canadá, recoger que lo que dejamos hace dos días y llevarlo a Nido de Cóndores. Nuevamente  en acción  buscando la meta trazada  ahora hacemos mas descansos que la primera vez, quizás porque llevamos mas peso o será porque abandonamos el campamento base de 4,400 y vamos a dormir mas altos, no sabemos que es lo que pasa, lo que si sabemos es que estamos subiendo con una temperatura diferente, ahora mas frío y mas viento, ya estamos en piedras Conway, un descanso prolongado. Iniciar la marcha es un dolor porque cuesta agarrar nuevamente el ritmo, rebasamos a unos nos rebasan otros, es la ley del ascenso, los descansos de cinco segundos son mas, hasta llegar a Plaza Canadá a las tres con veinte. Armamos las dos carpas, hoy nuestra primera noche a 5,050 m.s.n.m.. Hay mucha gente acampando, nos lleva algo de tiempo armar las carpas y tomamos la decisión de ya no continuar con el porteo a Nido de Cóndores, lo haremos mañana con la condición de que sea de Plaza Canadá hasta Berlín. Fue un día espectacular, preparamos la cena y nos retiramos al merecido descanso a las 20:00 horas.

Día ocho. PLAZA CANADA, no hay nada de sol, hay mas viento y frío que el de costumbre, dormimos una hora mas; Preparamos el desayuno previo viaje para traer hielo o nieve para hacer el te y fresco, acomodados entre unas piedras, defendiéndonos del viento frío, va saliendo el liquido preciado para el te y para el fresco, también para la avena, logramos calentar el arroz congelado de anoche, solo le agregamos una sopa instantánea y ya calientito fue una delicia.

En nuestra mochila va todo lo que porteamos hace dos días, mas equipo que se piensa dejar en Berlín para el asalto a la cumbre, están sobradas las mochilas tienen mucho peso, pero nuestro entusiasmo es grande y tenemos mucho tiempo para lograrlo. Son las doce del día, iniciamos el ascenso con el ya tradicional paso, el viento sopla mas fuerte que los días anteriores, el frío se acentúa, pues en uno de los descansos aun con sol estamos a menos dos grados. Poco a poco ganamos altura, pasamos sobre unos manchones de nieve de unos cien metros de ancho, hasta cambio de pendiente (plaza Alaska). Me siento mal se agrava el dolor de garganta que me inicio ayer,  tengo tos persistente y un fuertísimo dolor de cabeza, no cambia mi ritmo pero aumenta la tos y el dolor de cabeza, como a doscientos metros de ingresar a Nido de Cóndores me evalúo si vale la pena continuar; En esta montaña y en otras siempre se debe ser honesto con uno mismo y no menospreciar la misma, justo para quien se siente mal y para bien del equipo para no crearle problemas.

Nido de Cóndores, estamos todos en el descanso y he tomado la decisión de regresar a Plaza Canadá, donde esta nuestro campamento. No puedo continuar, puedo sentirme peor mas adelante, le hablo a mi compañero Douglas, para que continúen con el porteo, yo debo regresar, me quedo descansando y veo las tres figuras que se van esfumando en la distancia con destino a Plaza Berlín; No se cuanto descanse, pero ahora debo regresar y lo hago casi corriendo, creo que hice veinte o treinta minutos hasta el campamento, entro a mi carpa y busco unas pastillas para el dolor de cabeza y para la garganta, consumo dos tazas de te y me recuesto, mas tarde tengo un poco de temperatura, el antibiótico esta haciendo efecto. La comida de marcha la consumo porque no había almorzado, son las seis de la tarde y mis compañeros no aparecen, las siete y las ocho y mis compañeros sin aparecer, por fin con los últimos rayos del sol se ven tres figuras distantes una de otra que vienen bajando…son ellos que regresan de Plaza Berlín. Nadie ceno solo tomamos te y a dormir.

Día nueve. PLAZA CANADA, hoy amaneció mas frío que de costumbre, la noche fue difícil, con el viento, la temperatura bajo muchísimo, quisimos levantarnos a las ocho pero el sol no llega al campamento aun, por fin a las nueve el sol empieza a calentar el área, el viento no cesa y la temperatura esta a menos 4, lo primero que tomamos es te y el residuo que queda en el vaso se congela rápidamente; Desayunamos avena.

Hoy es día de descanso, el pronóstico del tiempo es de mucho viento y frío. Muchos montañistas están llegando de Plaza de Mulas para quedarse acá, otros pasan de largo hacia Nido o Berlín. Saby se queja de que se le durmió una pierna, pero no es eso, lo que pasa es que mantuvo la pierna estirada sin movimiento y se enfrío, debió hacer un poco de ejercicio para entrar en calor y que la sangre le circule con normalidad; A mi también me paso en la mano izquierda, pero con un masaje rápido fue pasando. Los tallarines empiezan a tener forma de comida sólida.

Mañana nos trasladaremos a Plaza Berlín, será nuestro próximo campamento, para intentar el asalto a la cumbre el martes. Todo el día de hoy  o lo que queda será  descanso, el sol no calienta, el viento continua y el frió va en descenso; Para la cena cocinamos adentro de la carpa, asegurándonos de los termos para guardar te, la cena fue caliente y confortable.

Día diez. PLAZA  CANADA, hoy es el traslado a Plaza Berlín, debemos trasladar todo el equipo para nuestro nuevo campamento.

Anoche me sucedió algo muy interesante, fue místico, espiritual, no lo se. Desde que llegue a Plaza de Mulas he tenido un problema de ansiedad o algo parecido a la desesperación cuando estoy durmiendo, ya sea esto por falta de aire o aire viciado dentro de la carpa y he pasado por momentos difíciles de respiración, por esa razón no he podido conciliar el sueño, me sucede todos los días, pero es corto el tiempo que me pasa esto, han sido todas las noches, hasta la noche de ayer que me sucedió algo increíble, me encontraba entre despierto y dormido, no recuerdo la hora, pero fue después de media noche, cuando el viento soplaba con fuerza y golpeaba la carpa, la nieve se acumulaba encima y alrededor de ella; Sentí que alguien llego por la parte de atrás (en la cabecera) no se si por fuera o por dentro, pero vi una tunica blanca, no completa de la parte de abajo y de arriba solo una parte del hombro y la cabeza. – Me pregunto; Como te sientes?  Ya respiras mejor?, Te encuentras bien?, Debes portear ahora (fue una afirmación). Termine de despertar y el ambiente se torno limpio, agradable para respirar, luego hice un movimiento con la cabeza buscando al personaje, en su despedida sin preguntas, sin expresar una sola palabra me dijo: - que sigas mejor- Desperté completamente y me quede viendo el techo de la carpa, el ambiente no era frío ni caliente, experimente una paz, estaba totalmente relajado, mi respiración correcta. El tiempo que duro este evento no hubo frío, viento ni se escucho caer la nieve; me fui quedando dormido sin ninguna dificultad al respirar.

Nos hemos levantado muy tarde, esperando que el sol llegara al campamento, cosa que no sucedió,  son las diez de la mañana, quitamos la nieve acumulada en la entrada y salimos a estirarnos un poco, llevamos las estufas  a  nuestra  provisional cocina entre piedras, la nieve ya no se trae de lejos, esta a la mano; Dos estufas descongelan y hierven el agua, un te, una avena y termos llenos.

Nuevamente las mochilas están a reventar, son las trece horas, un tibio sol y unas nubes amenazantes, la temperatura se mantiene, nosotros estamos ya sobre la marcha y unos piquetazos en la cara por el viento que arrastra la nieve. Douglas y yo debemos adelantarnos (lo convenido) porque llevamos las carpas, para montar el campamento en Berlín.  Saby y Siomara  pueden llegar a su paso mas tarde.

Tomo la iniciativa y por la variedad de veredas me adelanto, trato de no descansar  y mantener un paso, cierro las entradas de aire en mi rompevientos y en los mitones porque la temperatura descendió considerablemente, he llegado a cambio de pendiente, ahora mas tendido pero muy largo, todo esto esta blanco, pero sigo avanzando sobre las huellas de los grupos de avanzada, llevo un poco mas de una hora y no he parado, estoy llegando a Plaza Nido de Cóndores, veo hacia atrás para ver a mis compañeros, pero no se ve nada, tampoco a Douglas, entro a Nido de Candores, suelto la mochila descanso mientras llega Douglas, un sorbo de te caliente me cae muy bien. Llevo mas de cuarenta minutos y no llegan, el tiempo esta cambiando, esta nublado, el viento es mas fuerte y empieza a nevar, la temperatura se vino abajo, busco un lugar apropiado por si hay que armar carpas, saco la carpa, estoy a medio armar, aparece Douglas, atrás Saby y mas atrás Siomara; Douglas dice que esta nevada nos obliga a acampar, imposible continuar a Berlín, vemos gente que viene de Berlín y Cólera (campamentos superiores). Preguntamos si lograron cumbre, la respuesta es que regresan porque el viento quebró varillas de las carpas y que esta muy mal el clima arriba. Por fin están armadas las dos carpas. A las siete de la tarde preparamos una sopa y puré, hay otra para mañana y nada mas, pues la comida esta en Berlín, lo que tenemos es comida de marcha (semillas, fruta seca etc.), no hay te solo fresco en polvo y además solo contamos con una estufa, la otra no tiene gas, así que nos concretamos a tener agua caliente para sopa y fresco. Nos acostamos a las siete de la noche, el viento sigue su curso y las ráfagas de nieve son esporádicas, pero fuertes, la temperatura sigue descendiendo, adentro de la carpa esta a menos cuatro, dentro del sleeping a  mas diez. Por donde entra la nieve?, solo veo que “revolotea” polvo de nieve dentro de la carpa y se han formado unos parches blancos en las paredes de la misma, los lentes que están colgados están totalmente blancos, la parte baja del sleeping esta con escarcha y eso hace que los pies se enfríen, no podemos movernos y pegarnos a las paredes porque se pega la nieve al saco de dormir. Quiero orinar y debo estar hincado, pero antes liberar mitones, pantalón térmico, segunda piel, primera piel y por fin, hasta un poco mas de la mitad de la botella, el protocolo continua, primera, segunda, térmico, mitones y el sleeping, buscar la forma de taparse la cara, para respirar aire caliente, los pies me hormiguean es producto del enfriamiento, debo darme masaje, me lleva mas de cuarenta minutos para hacerlos entrar en calor; Afuera sigue la pelea viento y nieve.  Me quede dormido no se cuanto tiempo.

Día once. NIDO DE CONDORES, al despertar veo claro, me acerco a la puerta me cuesta abrir no corre el zipper, esta congelado, hay que limpiarlo, al abrir hay que retirar la nieve acumulada dentro del vestíbulo, al abrir el vestíbulo mas nieve acumulada, el clima esta mal continua el viento y la nieve, me regreso y cierro todo, nuevamente las ganas de orinar, la misma  botella  solo que congelada, pero ni modo.

Podemos salir a las diez y media de la mañana, la nevada fue fuerte y todavía se mantiene, pero esta aceptable lo mismo que el viento, podemos estar afuera. La otra sopa y el puré, comida de marcha y agua caliente y fresco son el desayuno.

Hoy es diez, el día de nuestro ascenso a la cumbre, pero no estamos en Berlín y tampoco hubiésemos intentado ascender. Nosotros solo tenemos dos días para el asalto a la cumbre, no podemos esperar, así esta el programa; No tenemos esa libertad que traen otros montañistas de esperar una ventana de buen tiempo. Alrededor de las doce hay varios montañistas y guías conversando sobre el tiempo, se manejan tres versiones que el tiempo mejora hasta el jueves por la tarde, otros que hasta el viernes y otros que hasta el sábado. Algunos atacan mañana miércoles la cumbre no importa como este el tiempo, otros hasta el jueves,  solo nosotros tenemos la cara larga y se refleja esa tristeza de impotencia, porque únicamente contamos con martes diez y miércoles once. Douglas sugiere que por las condiciones del clima y por carecer de comida y ropa de abrigo que mejor bajen Saby y Siomara, que lleven todo lo que puedan; El y yo vamos a Berlín a recuperar el equipo y la comida. Boris un guía ecuatoriano amigo de nosotros nos comenta que no logro dormir en Berlín y que debió devolverse a Nido de Cóndores, que solo le quedan unas galletas y que bajara por una pizza a Plaza de Mulas y regresa a esperar una ventana de buen tiempo.

Me encuentro desocupando mi mochila para ir a Berlín por el equipo y se acerca Douglas diciendo “Roberto, dice Boris que se ofrece para ir a Berlín a traer el equipo” le pregunte que, “que pensaba de eso” y me dijo que le había dicho que si y que le dejaríamos toda la comida, se le dio una mochila grande, y fue por el equipo. Nosotros nos quedamos guardando lo que tenemos y preparando para el regreso a Plaza de Mulas.

Boris solo tomo cuatro horas para ir y regresar de Berlín, le dejamos todo lo que ya no necesitaríamos y a las seis y cuarenta iniciamos el regreso a Plaza de Mulas, tenemos buena luz, mas no sol, Douglas y Saby se adelantan, con la intención de pedir comida en la carpa restaurante, me quedo con Siomara bajamos tranquilos y llegamos con los últimos hálitos de luz, pasadas las nueve de la noche. Mala suerte el restaurante cerrado.

Nacho el encargado del campamento de Mallku se ofreció para hacer las cenas, estuvimos hasta pasadas la doce de la noche sentados en una amena charla.

Dejamos preparado algo de equipo para mañana.

Día doce. PLAZA DE MULAS, despertamos temprano, debemos preparar el equipo para cuando lleguen las mulas, son seis maletas de veinte kilos cada una para dos mulas, el resto de equipo lo transportamos nosotros. Los arrieros solo desayunan y cargan, están desde las nueve de la mañana, son las diez y nuestro equipo de regreso a Puente del Inca, llevan diez minutos y nos damos cuenta que se quedaron los piolets, así que a cargarlos; Desayunamos tranquilos un desayuno chapín y de cortesía de Nacho, encargado del campamento de Mallku panqueques con dulce de leche. Llenamos los termos preparamos fresco y a las trece horas iniciamos el descenso, previa despedida de Nacho, una persona muy especial.

El campamento Plaza de Mulas esta prácticamente cerrando sus puertas, hay varias empresas que guardan todo las estructuras de carpas para la aproxima temporada. Un tibio sol nos acompaña hasta la salida, unas nubes sobre la cumbre, otras sobre algunos campamentos de altura, y otras que suben en dirección de la cumbre,  no sabemos si continua el mal tiempo o empieza abrirse una ventana de buen tiempo, vamos tristes porque se nos negó la oportunidad, pero también contentos por la decisión tomada, de nos exponernos en esas condiciones, lo que aprendimos en estos once días es un cúmulo de experiencia que forjara nuestra vida deportiva, y nuestra vida social, todo ha sido un aprendizaje de mucho valor, esta montaña empieza su enseñanza desde los 2,500 metros y con el mas mínimo error nos devuelve.

Nos detenemos en la oficina de los guardaparque, para entregar la bolsa de las M.F., liberándonos así de la multa, la de basura se quedo en Mallku.

Con paso moderado pero constante iniciamos la bajada hasta el río, el ascenso a la cumbre de cuesta brava, el descenso por ella sobre tierra y piedra suelta, luego la vereda casi a la par del río, nos va llevando encerrados en el cañón de esas moles de montaña de piedra; Dos horas para llegar hasta la piedra Ibáñez, un descanso de cinco minutos y continuamos por Playa Chica, el río que nos saca del camino para caminar a la orilla y pegados a la falda de la montaña que acumula material de avalancha, los bastones cumplen una función muy importante, tanto por el tipo de vereda como la cantidad de piedras, dejamos Playa Chica para entrar a Playa Ancha, ahora serán diez kilómetros interminables planos, para donde quiera que veamos hay montañas de roca, el viento pega de lleno en nuestra humanidad y el frío se deja sentir, en la distancia se ve Piedra Grande, señal de que estamos por finalizar Playa Grande, pasamos frente a ella no nos detenemos, queremos llegar temprano, ahora nos encontramos sobre un terreno pantanoso, saltamos de charco en charco hasta llegar a tierra firme, caminamos uno trescientos metros y empezamos a bajar entre tierra y piedra suelta, vamos en dirección del río que viene de la ruta de Plaza Francia, son casi las seis de la tarde, atravesamos el río por un destartalado puente, la vereda da un giro a la izquierda y regresamos para ascender a un domo, atrás de este esta la vereda para el campamento Confluencia, nos encontramos con montañistas que vienen de Plaza Francia, que hicieron caminata de aclimatación, juntos llegamos Plaza Francia, son las seis con treinta, vamos directamente donde esta el agua, llenamos nuestros pachones y reparamos los ampollados pies, pues hemos caminado ya 32 kilómetros, nos faltan ocho para concluir. Siete de la tarde con un poco de sol continuamos descendiendo, estamos solos en este regreso, las ultimas fotos sobre el puente colgante, los primeros minutos de las nueve de la noche y los últimos halitos de luz, se inicia la oscuridad, estamos cerca de concluir, las lámparas terminan señalando el camino hasta las oficina de guardaparque de Horcones ultima oficina del Parque Provincial Aconcagua. Nuestro transporte nos espera para trasladarnos a Puente Del Inca. Hasta acá termina la aventura, la faena, la experiencia y el sueño de cinco montañistas Guatemaltecos.

GRACIAS, a todos nuestros compañeros y amigos que siguieron de cerca el desarrollo de esta expedición, gracias por el interés que tuvieron, por sus comentarios en el foro, por sus oraciones, por el recibimiento, por las llamadas telefónicas, Gracias a los compañeros y amigos que tuvieron a bien prestar equipo, GRACIAS A TODOS.