Volcán Jumaytepeque
Reporte de la actividad.
Por motivos de fuerza mayor se retrazó la hora de salida de la capital, pero obviamente eso para nada detendría al grupo de 12 montañistas listos para enfrentar un reto mas, este vez en al calor del departamento de Santa Rosa. Al medio día iniciamos nuestra caminata desde las afueras de Barberena, el calor y la humedad del ambiente auguraban una tarde de mucho sudor…
Avanzamos por una amplia y agradable brecha
entre los potreros de la finca El Zapote, el paso por estos parajes es muy
descansado ya que todo el camino es prácticamente plano – y al fondo – allá
en el horizonte podíamos observar el volcán Jumaytepeque, que por donde íbamos,
de verdad se veía muy lejana la conquista de su cumbre.
Llevábamos un par de horas de caminata, cuando después de el cruce de
una talanquera la brecha se volvió una angosta vereda entre la milpa, la cual
desaparecía unos metros adelante. Parecía
no haber vereda… así liderados por
Aquí hicimos un reagrupamiento y curaron algunas ampollas.
Luego de este pequeño descanso decidimos tomar una vereda hacia nuestra izquierda la cual por el crecimiento de la vegetación estaba muy cerrada y era imposible seguir avanzando por allí. Regresamos al punto del descanso y continuamos esa misma vereda hasta llegar a donde otro río se une con el de Los Esclavos, continuamos caminado río arriba hasta que una enorme pared de roca nos bloqueaba el camino para seguir por la ribera y no invitaba a hacer una emocionante y resbalosa escalada en un área casi completamente vertical y llena de vegetación y tierra muy húmeda y suelta. Sortear este parte del camino nos llevo algo de tiempo, pero continuando entre la espesa vegetación arribamos al punto donde podríamos cruzar el río: ahí estaba el puen… bueno las 3 líneas de cable que quedan donde un día hubo un puente colgante – que buen reto y que emocionante – asegurándonos con arnés y mosquetón y con mochila completa procedimos, uno a uno a cruzar al otro lado del río, a mas de alguno le temblaron las piernas a medio cable, ya que la caída al río de mas o menos unos 10 metros de altura no se veían nada deseable.
Luego de cruzar al otro lado, caminamos cuesta arriba hasta alcanzar el punto mas alto de esa montaña, tomamos un prolongado descanso y nos dimos tiempo para comer (se supone que a almorzar) aunque ya eran las 17:00 horas. Volvimos a tomar una amplía brecha entre cultivos de café, plana y cómoda… cuando de repente, salimos a una carretera balastrada bastante formal, estábamos arribando a la aldea Estanzuelas y esa carretera viene de Cuilapa y es la ruta normal para llegar en cualquier vehículo. Nos detuvimos en una tienda para tomar bebidas frías y alguna que otra golosina, yo aproveche para remendar un par de ampollas y así seguimos unas cuadras más.
Todos ya descansados y satisfechos nos disponíamos a dormir – pero nunca lo imaginamos – pasamos toda la noche con un insomnio forzado provocado por en perro que paso ladrando todo el tiempo entre todas las carpas y cuando el perro se canso de tan dedicada faena (3:00 AM), los desincronizados gallos empezaron a cantar. Así que luego de una frustrada noche de descanso procedimos a levantarnos a las 6:00 AM.
Tomamos el primero de los corredores que se dirigen a la cumbre, un par de vueltas, un cadáver de campo de futbol, se acabo la subida, un vuelta mas y a nuestra derecha aparece ya la gigantesca cruz blanca que marca la cumbre del volcán Jumaytepeque! Otra cumbre para los K’ashem, una conquista más, muchos pensaron: 1,815 metros de altura – un volcán fácil – nunca imaginaron 8 horas de caminata en total para conquistar su cumbre. Que espectáculo! El cielo esta limpio y podemos ver los valles del oriente y centro, así como muchas de las montañas y volcanes del área. La felicitación de todos para todos – FELIZ CUMBRE! - y por fin a descansar y desayunar.
Ya todos reincorporados, tuvimos una amena charla de montañismo, de K’ashem, del proyecto donde nos involucramos todos y uno que otro tema que salió a colación. Pero no podía faltar… la tan esperada, tan rogada… celebración de la graduación de la compañera Mónica Rossil que desde el mes de mayo, se unió profesionalmente al gremio de los arquitectos y que desde ese entonces estaba escandida de la montaña, pero que regreso el que tuvo: una gran caminata, una cena de lujo, colchón nuevo, cámara nueva y… ZAPATOS NUEVOS (error). Pero todo estuvo muy, pero muy bien. Elevamos nuestra oración de cumbre para agradecer al creador de todas estas maravillas naturales concedernos la oportunidad de esta conquista, fotos de cumbre y todo listo, después un cargar de nuevo nuestras mochilas iniciamos la caminata, de descenso, esta vez con rumbo de Nueva Santa Rosa.
Mario y José se quedaron ahí (en Barberena), josué en El Cerinal y el resto arribamos al final de la tarde a la ciudad Capital, donde nos despedimos luego de este excelente fin de semana de montaña.
Por
Participantes: Mónica Rossil,