Volcán Jumaytepeque

Reporte de la actividad.

Por motivos de fuerza mayor se retrazó la hora de salida de la capital, pero obviamente eso para nada detendría al grupo de 12 montañistas listos para enfrentar un reto mas, este vez en al calor del departamento de Santa Rosa.  Al medio día iniciamos nuestra caminata desde las afueras de Barberena, el calor y la humedad del ambiente auguraban una tarde de mucho sudor… 

Avanzamos por una amplia y agradable brecha entre los potreros de la finca El Zapote, el paso por estos parajes es muy descansado ya que todo el camino es prácticamente plano – y al fondo – allá en el horizonte podíamos observar el volcán Jumaytepeque, que por donde íbamos, de verdad se veía muy lejana la conquista de su cumbre.  Llevábamos un par de horas de caminata, cuando después de el cruce de una talanquera la brecha se volvió una angosta vereda entre la milpa, la cual desaparecía unos metros adelante.   Parecía no haber vereda… así liderados por Mario Tarot Empezamos a atravesar por entre las milpas en una pendiente muy pronunciada, podíamos ver el río pero no bajar a su ribera, continuamos avanzando entre la milpa hasta encontrar una vereda hacia abajo, ya en el bosque de cultivo de café. 

Aquí hicimos un reagrupamiento y curaron algunas ampollas. 

Luego de este pequeño descanso decidimos tomar una vereda hacia nuestra izquierda la cual por el crecimiento de la vegetación estaba muy cerrada y era imposible seguir avanzando por allí.  Regresamos al punto del descanso y continuamos esa misma vereda hasta llegar a donde otro río se une con el de Los Esclavos, continuamos caminado río arriba hasta que una enorme pared de roca nos bloqueaba el camino para seguir por la ribera y no invitaba a hacer una emocionante y resbalosa escalada en un área casi completamente vertical y llena de vegetación y tierra muy húmeda y suelta.  Sortear este parte del camino nos llevo algo de tiempo, pero continuando entre la espesa vegetación arribamos al punto donde podríamos cruzar el río: ahí estaba el puen…  bueno las 3 líneas de cable que quedan donde un día hubo un puente colgante – que buen reto y que emocionante – asegurándonos con arnés y mosquetón y con mochila completa procedimos, uno a uno a cruzar al otro lado del río, a mas de alguno le temblaron las piernas a medio cable, ya que la caída al río de mas o menos unos 10 metros de altura no se veían nada deseable.

 

Luego de cruzar al otro lado, caminamos cuesta arriba hasta alcanzar el punto mas alto de esa montaña, tomamos un prolongado descanso y nos dimos tiempo para comer (se supone que a almorzar) aunque ya eran las 17:00 horas.  Volvimos a tomar una amplía brecha entre cultivos de café, plana y cómoda… cuando de repente, salimos a una carretera balastrada bastante formal, estábamos arribando a la aldea Estanzuelas y esa carretera viene de Cuilapa y es la ruta normal para llegar en cualquier vehículo.  Nos detuvimos en una tienda para tomar bebidas frías y alguna que otra golosina, yo aproveche para remendar un par de ampollas y así seguimos unas cuadras más.

     

 Nos detuvimos e instalamos campamento frente a la casa de una familia de la aldea que gustosamente nos brindo mucha hospitalidad y nos proporcionó, no solo espacio sino la seguridad para poder cocinar y descansar con toda la confianza del caso.  Nos dimos una cena de película muy gourmet y hasta de a buffet en serio que sí.

 

 Todos ya descansados y satisfechos nos disponíamos a dormir – pero nunca lo imaginamos – pasamos toda la noche con un insomnio forzado provocado por en perro que paso ladrando todo el tiempo entre todas las carpas y cuando el perro se canso de tan dedicada faena (3:00 AM), los desincronizados gallos empezaron a cantar.  Así que luego de una frustrada noche de descanso procedimos a levantarnos a las 6:00 AM.

 Luego de botar campamento y agradecer la hospitalidad de la familia de Estancuelas, proseguimos nuestro camino HACIA LA CUMBRE , esta vez por una angosta vereda llena de vegetación y cuesta arriba.  Avanzamos mas o menos unos 30 minutos hasta encontrar otra carretera balastrada mas o menos formal, esta sí nos conduce hasta la aldea de Jumytepeque, a la que arribamos después de hora y media de empezar a caminar. 

Tomamos el primero de los corredores que se dirigen a la cumbre, un par de vueltas, un cadáver de campo de futbol, se acabo la subida, un vuelta mas y a nuestra derecha aparece ya la gigantesca cruz blanca que marca la cumbre del volcán Jumaytepeque!  Otra cumbre para los K’ashem, una conquista más, muchos pensaron: 1,815 metros de altura – un volcán fácil – nunca imaginaron 8 horas de caminata en total para conquistar su cumbre.  Que espectáculo! El cielo esta limpio y podemos ver los valles del oriente y centro, así como muchas de las montañas y volcanes del área. La felicitación de todos para todos – FELIZ CUMBRE! -  y por fin a descansar y desayunar.

 

Ya todos reincorporados, tuvimos una amena charla de montañismo, de K’ashem, del proyecto donde nos involucramos todos y uno que otro tema que salió a colación.  Pero no podía faltar…  la tan esperada, tan rogada… celebración de la graduación de la compañera Mónica Rossil que desde el mes de mayo, se unió profesionalmente al gremio de los arquitectos y que desde ese entonces estaba escandida de la montaña, pero que regreso el que tuvo: una gran caminata, una cena de lujo, colchón nuevo, cámara nueva y… ZAPATOS NUEVOS (error).  Pero todo estuvo muy, pero muy bien.  Elevamos nuestra oración de cumbre para agradecer al creador de todas estas maravillas naturales concedernos la oportunidad de esta conquista, fotos de cumbre y todo listo, después un cargar de nuevo nuestras mochilas iniciamos la caminata, de descenso, esta vez con rumbo de Nueva Santa Rosa.

 Que bajada, sí, vaya descenso, justo al medio día, por toda la carretera, algunos lo hicimos casi todo trotando y otros, mejor no.  En un total de 2 horas y media termino el grupo completo el descenso hasta Nueva Santa Rosa, nos refrescamos (justamente), nos recogió el bus y nos dirigimos hacia Barberena, donde en el restaurante Oxib Peck, propiedad de la familia de Mario Tarot , donde nos esperaba un suculento y reconstituyente almuerzo.

 

Mario y José se quedaron ahí (en Barberena), josué en El Cerinal y el resto arribamos al final de la tarde a la ciudad Capital, donde nos despedimos luego de este excelente fin de semana de montaña.

 

Por Edgar Rivera

 

Participantes: Mónica Rossil, Deysi Morales , Marco Alvarez, Edgar Betancourth, Oscar Maldonado, Josue Lopez, Jose Contreras, Gersson Fernandez, Alejandro Estrada, Mario Tatot, Roberto de Leon Sandoval y Edgar Rivera